Furia y contrastes I
Ya es de día, carajo, otro día más. La perra ha vuelto a mearse encima de los zapatos. La puta que la parió. Cada día hace más frío y hoy no sé si podré aguantar más sin ir al hogar. Estoy congelado, los dedos de los pies azules. ¿Dónde está mi caja? ¿Dónde? La necesito. El aire me corta la cara...estas llagas no tienen buen aspecto. Debería ir a un médico pero no sé si me van a dejar entrar en la cruz roja después de la que armé el otro día. No se que hacer con mi vida ¿Y el vino? ¿Dónde está el vino? Tendré que pedir algo para comprar más, no soporto esta lucidez, me duele la cabeza y el alma. ¿Dónde estoy? Esa gente me mira mal, no sé si habré hecho algo malo esta noche. Fulgencio esto no puede seguir así, mañana mismo me voy a Proyecto Hombre. No siento este brazo, me parece que la herida está infectada y aquella señora... ¿Que cojones mira señora? ¿Nunca ha visto a un borracho tirado en la calle?.
Intenta incorporarse pero evidentemente está aún demasiado borracho para conseguirlo, la resaca de champán le taladra la cabeza y no sabe que after-shave usar esta mañana. La criada ya ha preparado el desayuno y el olor a tostadas y a huevos recien fritos entra suavemente por la puerta entreabierta. Cariño ¿estás ya despierta? Enma duerme, el pijama de seda pura levantado, el muslo perfectamente contorneado asoma blanco y sugerente, no tengo tiempo para esto, no tengo tiempo. Irma hace un movimiento leve y se gira. Buenos días cariño ya estoy despierta. Recuerda tu reunión con el consejo ¿vas a coger el mercedes esta mañana? Ten en cuenta que a lo mejor tus ayudantes quieren ir contigo, quizás sería más apropiada la ranchera, lo digo por los papeles los maletines y eso. Y por favor, intentá que esa fulana de secretaria que tienes no te llame más por teléfono llamándote Carlitos. Tu te llamas Carlos o Don Carlos para ella ¿de acuerdo?
Sí cariño sí, aquella noche me dejaste hundido en la más absoluta porquería, ahora mendigo por las calles, la gente me desprecia...Ana. La locura me invade, no sé si anoche maté a alguien o sí sólo fue un sueño,pero no puedo seguir así. Está bien, necesito beber, ¿qué esquina escogemos esta mañana, Fulgencio? Hay una exposición en Siesia, seguro que allí hay muchos cabrones forrados de billetes.
Carlos ¿dónde era la reunión? ¿Era en Siesia? Sí, era allí. Joder Carlos, este coche vale al menos 60.000 euros, se nota que te cuidan bien en la empresa. He oído que el viejo te va a hacer socio. Mira, ya llegamos. Para. Que día más repugnante, fíjate en ese tío tumbado allí en la acera. ¿Qué pone en ese cartel? Pone "yo antes me llamaba Fulgencio, ahora no soy nadie", pobre hombre. Tira que llegamos tarde.
Cabrones, menudo coche ¿qué cojones mirará ese imbécil? ¿Te gusta mi cara, eh, te gusta? Eres un imbécil que no sabe nada de la vida y yo soy un pobre desgraciado.
Se nota que me respetan, se nota, me parece que tengo todas las papeletas. Carlos machote, eres el mejor.
:: Archivado en Personal a las 23:46 ::
« :: »
Otros artículos archivados en la categoría Literatura y cultura | Personal | Relatos:
De darse cuenta de las cosas... - Mar 25, 2008
Aquel ritmillo - Ene 08, 2008
Juan Antonio Cebrián... - Oct 22, 2007
Poco a poco - Jul 26, 2007
Ciclistas que distraigan y un travesti entre chorros de agua - Jun 26, 2007
Cambio de tercio (II) - Abr 30, 2007
Volvemos enseguida - Abr 03, 2007





