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Aznar, 17 de octubre de 1998. Lima.
Un buen amigo me pidió que la buscara y la verdad es que no ha sido difícil de encontrar. La declaración institucional del presidente del Gobierno (a la sazón, José María Aznar) ante la tregua indefinida del 17 de octubre de 1998. La fuente es el Ministerio del Interior aunque, por algún motivo, habían borrado este archivo que todavía es visible gracias a la caché de Google:
Declaración institucional del Presidente del Gobierno
Lima (Perú) 17-09-98
El presidente del Gobierno, José María Aznar, leyó este comunicado en Lima (Perú), donde se encontraba de visita oficial, tras conocerse el anuncio de tregua por parte de ETA.
ETA ha anunciado un cese indefinido en sus acciones violentas, y quiero decirles que nada me alegraría más que ese anuncio se correspondiera con la realidad y fuera el inicio del abandono definitivo de la violencia, porque eso significaría que la sociedad vasca y el conjunto de la sociedad española verían cumplido un afán de paz y de convivencia por el que llevamos muchos años luchando y por el que hemos pagado todos los españoles y, especialmente los vascos, un precio muy alto.
Quiero también decirles que el Gobierno no es en absoluto insensible a las expectativas que una sociedad con capacidad de conciliación alimenta en este momento. Precisamente por ello, no quisiera que una vez más esa esperanza pudiera transformarse en frustración. Frustración porque estemos ante un movimiento táctico o frustración porque se ponga precio a la paz, olvidando el marco de convivencia que nos hemos dado, olvidando el respeto a la voluntad popular u olvidando el conjunto de valores en el que se sienta nuestra democracia o nuestra libertad.
Por eso creo que es momento de reiterar ante ustedes lo que les dije antes de llegar aquí, a Lima, que se respete a la sociedad, que se respeten sus ansias de paz, que nadie olvide que la paz sólo puede construirse sobre formulas de convivencia compartidas, sobre el respeto al pluralismo y el respeto a los valores de la democracia.
Después de 30 años de actividad terrorista no podemos conceder a la organización ETA el beneficio de la duda. Ha habido treguas, negociaciones, pero lo que nunca hemos visto es que ETA haya escuchado el clamor de la paz de los ciudadanos dentro y fuera del País Vasco y que éstos no se han cansado de manifestar. Si realmente ETA quiere dar por acabada su trayectoria de muerte, debe saber que todo paso de credibilidad que quiera ganar debe ganarlo con hechos y no con declaraciones.
Sobre ETA y sólo sobre ETA pesa la carga de la prueba. No hay ninguna razón para que los demócratas que promovemos la vía del diálogo y la apertura a la defensa pacífica de todas las opciones nos sintamos ahora sometidos ahora a esa carga. Ésta es una oportunidad para la afirmación de los valores que defendemos y por los que muchos han muerto. Nada tenemos que demostrar, porque es nuestra la legitimidad para hablar de paz.
El Gobierno ha asumido su responsabilidad en todo momento frente a la amenaza del terrorismo. Tengan la seguridad de que esa misma responsabilidad, esa misma fortaleza, esa misma convicción van a seguir presentes en nuestras decisiones y en nuestras iniciativas aplicadas a los nuevos horizontes que de buena fe puedan abrirse. El Gobierno contemplará las nuevas posibilidades que puedan abrirse en una situación consolidada y fiable del cese de la violencia, desde su determinación de seguir trabajando por la paz dentro de los espacios de consenso alcanzados por todos los partidos democráticos.
Quiero decirles, como máximo representante del Gobierno de España, a todos los ciudadanos españoles y, especialmente, a los ciudadanos vascos, que debemos seguir siendo tenaces, perseverantes en busca del gran objetivo de la paz construida sobre la convivencia. Como presidente del Gobierno seguiré a la cabeza de ese anhelo compartido. La afirmación cívica y democrática de la sociedad frente a la violencia, la fortaleza del Estado de derecho como garantía de nuestras libertades y nuestro marco constitucional y estatutario han sido las referencias constantes de la búsqueda de la paz y lo siguen siendo plenamente vigentes.
Quiero anunciarles finalmente mi intención de realizar consultas, conversaciones con todos los partidos democráticos a los que, desde ahora, solicito un esfuerzo de unidad y de acuerdo en aras a la consecución de la paz y de un futuro común que es, sin duda, patrimonio de todos
:: Archivado en Política a las 18:36 ::
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Comentarios de los lectores:
1. Publicado por César:
Sin comentarios... Creo que en este país sufrimos un serio problema de amnesia. Entre el afán por maquillar la realidad, y el panegírico que leí el otro día en tu post sobre Pío Moya a veces temo que alguien esté interesado en revivir los peores días de nuestra historia reciente.
25 de Marzo 2006 a las 03:11 PM #
Celebro que hayas recuperado este texto del cajón de los olvidos.
2. Publicado por Kike:
Está bien que hayas recuperado esta declaración después de tantas semanas de intoxicación.
29 de Marzo 2006 a las 04:23 PM #
Yo creía que Aznar había cambiado tras el cambalache de Estella pero está bien saber que siempre dijo lo mismo que dice ahora.






César on Aznar, 17 de octubre de 1998. Lima.: Sin coment